People, leadership & transformation.

La “autoconciencia”, una habilidad subestimada.

En la entrada del templo de Apolo había inscrita una frase “γνῶθι σεαυτόν” que significa «Conócete a ti mismo» y data del siglo VI antes de Cristo. Esta inscripción tenía un profundo significado filosófico y ético, invitando a los visitantes a reflexionar sobre el autoconocimiento y la autoconciencia.

El Templo de Apolo estaba ubicado en Delfos y era considerado de los más sagrados de la antigua Grecia. Allí se encontraba el famoso oráculo de Delfos, donde la Pitonisa, la sacerdotisa de Apolo, ofrecía profecías y consejos a líderes políticos e importantes militares.

La Dra. Eurich define la autoconciencia como “la capacidad de vernos a nosotros mismos con claridad, para entender quiénes somos, cómo nos ven los demás y cómo encajamos en el mundo”. Además, las personas con altos niveles de autoconciencia, son capaces de conectar todo esto con sus objetivos personales.

Según la Dra. Eurich explica que la autoconciencia tiene componentes externos e internos. A nivel interno las personas conscientes de sí mismas «saben lo que las motiva, conocen sus valores, comprenden sus patrones de comportamiento.» Es decir, conocen su lugar en el mundo. Pero también tiene componentes externos ya que son más capaces de comprender y aceptar diferentes perspectivas y tienen una mayor empatía.

Sin embargo, y aunque el 95% de las personas afirman ser conscientes de sí mismas, las investigaciones muestran que sólo entre el 10 y el 15% de las personas realmente cumplen con los criterios de autoconciencia. No pasa nada, se puede trabajar y desarrollar como cualquier otra habilidad.

Quizá, estas cifras son las responsables de que no encontremos habitualmente directivos y organizaciones que manifiesten expresamente que tienen como reto elevar el nivel de autoconciencia.

Investigadores de Harvard han demostrado que desarrollar la autoconciencia es clave para ser más creativos, tomar decisiones más acertadas, comunicarnos mejor y construir relaciones más sólidas.

No es casualidad que modelos de liderazgo muy consolidados como The Leadership Circle, reconozcan una fuerte correlación entre la “autoconciencia” y la efectividad del liderazgo tanto en directivos como en equipos.

Juliette Han, neurocientífica de Harvard, destaca la autoconciencia como una habilidad fundamental para el éxito que es necesario desarrollar para progresar en el resto de habilidades.

Según Han, la autoconciencia es «la habilidad más subestimada» que utilizan las personas exitosas para avanzar en sus carreras.

De hecho, la neurocientífica añade: «Puedes tener todas las habilidades técnicas y el carisma del mundo, pero si no te das cuenta de ti mismo ni de cómo te comportas e interactúas en el mundo, es mucho más difícil construir relaciones sólidas«.

Finalmente, te preguntarás cómo puedes desarrollar tu autoconciencia y la de tus colaboradores. Aquí van unos consejos:

  1. Feedback: Escuchar y considerar el feedback de personas de confianza puede ofrecerte perspectivas valiosas sobre cómo te perciben los demás.
  2. Reflexión Personal: Dedica tiempo regularmente para reflexionar sobre tus pensamientos, emociones y comportamientos.
  3. Coaching: Trabajar con un coach puede ofrecerte un espacio seguro para explorar tus retos, pensamientos y emociones más profundamente.
  4. Entrenamiento en Inteligencia Emocional: Estos programas suelen incluir técnicas para reconocer y gestionar las propias emociones y las de los demás.
  5. Mindfulness: Practicar el mindfulness te ayuda a estar presente en el momento y a observar tus pensamientos y sentimientos sin juzgarlos.
  6. Práctica de la Empatía: Intentar entender las perspectivas y emociones de los demás puede también aumentar tu autoconciencia, ya que te obliga a reflexionar sobre tus propias reacciones y sentimientos.

Quiero terminar diciendo que urge mejorar los niveles de autoconciencia de equipos e individuos si queremos tener un liderazgo más efectivo y por lo tanto mejores resultados en nuestros equipos y directivos.

No es cuestión de fuegos artificiales, se trata más bien de una lluvia fina y orquestada que va calando en la organización, equipos y personas.

LEE OTRAS NOTICIAS

Relacionadas