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Sesgos cognitivos & toma de decisiones

A diario tomamos decisiones en base a pensamientos, creencias o percepciones de las que no somos del todo conscientes. De estas decisiones, se derivan acciones que tienen impacto en nuestras «relaciones» y en el funcionamiento de nuestros equipos.

La neurociencia cognitiva, que es la disciplina que conecta el comportamiento de las personas con las reacciones producidas en el cerebro, es capaz de analizar los mecanismos cerebrales que subyacen a la toma no consciente de decisiones.

Pues bien, desde mi primer contacto con la neurociencia, me ha resultado muy revelador entender los «sesgos cognitivos», algo aparentemente obvio, pero que a muchas veces pasa desapercibido.

Este es el primero de una serie de posts dedicados a comentar los principales sesgos cognitivos y su impacto en la toma de decisiones de líderes y equipos.

Entendemos por sesgo cognitivo como una desviación, “un atajo”, que se produce en nuestro proceso de pensamiento y que a menudo nos lleva a hacer juicios incorrectos que pueden conducir a una mala toma de decisiones. Pero, ¿por qué se producen los sesgos cognitivos ?. Porque nuestro cerebro tiene limitaciones en su capacidad de procesamiento ya que no funciona como un algoritmo.

Los sesgos cognitivos surgen como un efecto evolutivo para conseguir una respuesta de forma inmediata filtrando la información disponible de forma subjetiva. Esta inmediatez nos puede llevar tomar decisiones más rápidas, pero también nos genera pensamientos que en muchos casos son erróneos.

Todos tenemos sesgos cognitivos, es decir, «impulsores no conscientes» que influyen en la forma de percibir las cosas y de tomar decisiones tanto en el entorno laboral, como en la vida privada.

Y es que gran parte de la memoria que utilizamos es implícita, es decir, accedemos a ella «sin pensar» y está sujeta a información de la que no somos del todo conscientes.

Es importante que los líderes de equipos sean conscientes de la existencia de estos sesgos y de su impacto en la efectividad de las decisiones. Vamos a ir viendo en este y siguientes posts, algunos de los sesgos más importantes y sus posibles implicaciones.

Comencemos con un clásico, el «sesgo de confirmación».

El sesgo de confirmación es la tendencia a buscar y valorar información que confirme nuestras creencias previas, a la vez que se descarta la información que demuestra que nuestras ideas son erróneas.

¿Y que implicaciones puede tener en nuestros equipos?

El sesgo de confirmación puede hacer que las personas sean menos propensas a interactuar con información que desafía sus puntos de vista, lo que puede llevarnos a limitar otras opciones, tomar malas decisiones y también puede afectar negativamente las relaciones de los miembros del equipo.

Generalmente, preferimos a las personas que son similares a nosotros porque nos hace sentir cómodos. Las personas como nosotros tienden a tener puntos de vista similares a los nuestros. Pero esto, frecuentemente frena al equipo, ya que se ha demostrado que el mismo tipo de pensamiento que conduce a una «toma de decisiones limitada» puede tener un impacto negativo en la capacidad de innovar y lograr los resultados deseados y esto afecta negativamente a los resultados del equipo.

Como podemos ver, un solo sesgo puede tener importantes implicaciones en el desarrollo del equipo y su proceso de «toma de decisiones». Dentro del rol del líder está “poner encima de la mesa”, trabajar y retar ese «efecto inconsciente» que podría estar limitando los resultados del equipo.

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